LA MUSICA... banda sonora que acompasa con el corazón:
“...ërase una vez que se era una niña candela sentada sobre la arena.... se posó sobre ella EL BICHO que por allí rondaba todos los veranos...la debió de dejar un poco de Kiko Veneno ya que empezó a soñar una historia muy loca en la que aparecían Los Delincuentes más salaos y elocuentes del lugar, en la Orisha del Marlango ancho, con su música la conquistaron y la dieron a Bebe un sorbito de Jarabe de Palo. Nunca lo había probado pues preguntó “¿Estopa que es?” Pa’ curar el mal de amores!! respondió Manolo García, soñador inquieto del momento en el que vive, que regala su don a quien le escucha...
D’Callaos se quedaron todos los Ojos de Brujo que merodeaban en La Negra y misteriosa noche bella...Parecía mágico cuando vió llegar al Arcángel exhibiendo sus alas como si Mártires del compás fuesen... Aquello más que un sueño parecía un hechizo mágico cuando él la acompañó hasta las playas de invierno de El Barrio. A lo lejos vieron luces que parecían levitar en el suelo y sonidos graves, fuertes, de los que te hacen vibrar el corazón... Era el Aborígena en la última Luna Llena, timbales, velas y cositas buenas, lugar de encuentro de muchos artistas... Al llegar, un Macaco la puso el Sombrero de su Abuelo, Manu chao, encantador ruiseñor que la invitó a probar un poco de Canteca de Macao! Ella Sabina que con aquel manjar iría más Alfredo que pedo pero le daba igual... Abandonada dulcemente a su suerte entre tanta gente un Muchachito la miraba, requetemiraba y volvía a mirar ilusionado... Ella le hizo la Señal del Quinto Parpadeo y él encorazonado fue hacia ella y la dijo: “Mira Niña, no estamo loco que zabemo lo que queremo! Ketama darte un beso? Pue entonce, que me lleven preso, EA!”... Ella, mu creyente, agarró el Rosario, le pidió perdón a su Vicente Amigo y se perdieron los dos por el camino....
A lo lejos se acercaba surcando la Marea el barco del tío Raimundo, Amador del Ron y el calor! Así que juntos se quedaron en aquel Chambao tan bien montao bailando, riendo, viviendo...
Y colorín colorado, este cuento aún no ha acabado....
D’Callaos se quedaron todos los Ojos de Brujo que merodeaban en La Negra y misteriosa noche bella...Parecía mágico cuando vió llegar al Arcángel exhibiendo sus alas como si Mártires del compás fuesen... Aquello más que un sueño parecía un hechizo mágico cuando él la acompañó hasta las playas de invierno de El Barrio. A lo lejos vieron luces que parecían levitar en el suelo y sonidos graves, fuertes, de los que te hacen vibrar el corazón... Era el Aborígena en la última Luna Llena, timbales, velas y cositas buenas, lugar de encuentro de muchos artistas... Al llegar, un Macaco la puso el Sombrero de su Abuelo, Manu chao, encantador ruiseñor que la invitó a probar un poco de Canteca de Macao! Ella Sabina que con aquel manjar iría más Alfredo que pedo pero le daba igual... Abandonada dulcemente a su suerte entre tanta gente un Muchachito la miraba, requetemiraba y volvía a mirar ilusionado... Ella le hizo la Señal del Quinto Parpadeo y él encorazonado fue hacia ella y la dijo: “Mira Niña, no estamo loco que zabemo lo que queremo! Ketama darte un beso? Pue entonce, que me lleven preso, EA!”... Ella, mu creyente, agarró el Rosario, le pidió perdón a su Vicente Amigo y se perdieron los dos por el camino....
A lo lejos se acercaba surcando la Marea el barco del tío Raimundo, Amador del Ron y el calor! Así que juntos se quedaron en aquel Chambao tan bien montao bailando, riendo, viviendo...
Y colorín colorado, este cuento aún no ha acabado....
Llegará un poco de Calima de la mano de Duquende, vaya duende, que suerte! y Miguel Poveda, con sus alfileres de colores y su borrachera...Abigail cantará por el gitano Pitingo, qué Amparanoia!! relató Morodo que cansado de la realidad, se puso a soñar....”



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